Una Cadena con mejor operatividad en Ciego de Ávila

La operatividad de la Cadena Puerto-Transporte-Economía Interna en Ciego de Ávila, aún sin estar exenta de contratiempos, muestra una estabilidad en la entrada y salida de productos que mueven la vida económica y social del territorio y el país.

   Juan Antonio Suárez Álvarez, al frente del puesto de dirección de la Cadena en el Poder Popular provincial, informó a la ACN que los recibos este año de varios elementos constructivos, como tejas, purling y vigas, destinados al programa de recuperación de viviendas dañadas por el huracán Irma, llegaron por ferrocarril lo cual ahorra combustible y agiliza su distribución hasta los municipios.
   Por la vía ferroviaria también se transportan hacia la provincia el combustible desde Cienfuegos, los alimentos de la canasta básica familiar, la soya para las producciones de las empresas Láctea y Cárnica, y la harina para la elaboración industrial del fideo, precisó Suárez Álvarez.
   Carlos Lismé Salomón, director del Centro de carga y descarga provincial, puntualizó que por el camino de hierro se traslada, además, desde tierras avileñas hasta el puerto Carúpano, en Las Tunas, el azúcar para la exportación.
   Explicó el directivo que el tiempo de descarga promedio de los productos es de 36 horas, muy por debajo de las 42 establecidas para las casillas de 60 toneladas, y menos de 24 horas para la estadía de las planchas, que fundamentalmente traen materiales de la construcción.
   El ferrocarril en Ciego de Ávila se favoreció en 2017 y lo que va de año con 100 tolvas, cinco locomotoras rusas y un equipo de izaje, lo cual contribuye a mejorar la actividad de transportación, destacó Lismé Salomón.
   En el territorio avileño también muestra resultados positivos la vía automotor, pues toda la mercancía que arribaba por carretera desde el Mariel, en Artemisa, hasta la entidad Almacenes Universales, ahora se efectúa por ferrocarril, agregó Carlos Martínez Hernández, jefe de operaciones de la Empresa Nacional de Contenedores en la provincia.
   Esto-dijo Martínez Hernández- proporciona resultados favorables a la economía nacional, porque en un viaje de ida y vuelta entre el Mariel y Ciego de Ávila se gastan 500 litros de  combustible por carro, mientras, una locomotora que arrastra 30 planchas, con aproximadamente 60 contenedores, gasta unos dos mil litros, cifra equivalente a cuatro contenedores vía automotor.
   Todo ese reacomodo de carga permite a la provincia avileña emplear, con más frecuencia, el transporte terrestre en actividades de tramos cortos, como por ejemplo el traslado del gas licuado desde la Comercializadora de Cupet en Canagüey, añadió  Martínez Hernández.

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