Yambambó, expresión identitaria haitiana en Cuba

La cultura popular y tradicional cubana se nutre de la esencia del legado  de otras naciones.

Conservar las creencias, costumbres, hábitos y ritos de los ancestros haitianos es el reto que enfrenta el Proyecto Comunitario Yambambó, en la provincia de Ciego de Ávila.

Desde la comunidad Tuero, en el Consejo Popular El Vaquerito, del municipio de Morón, se preservan los símbolos culturales traídos a esta isla del Caribe por las migraciones haitianas.

Con solo 2 años de creado, Yambambó tiene algo singular.

Las mujeres ascendientes son las verdaderas defensoras de las tradiciones que tienen raíces en Haití.

La agrupación músico-danzaria Famzetwal, que significa mujeres estrellas, no solo defiende los toques del tambor mayor, rito legado por sus antecesoras, también mantiene vivos el canto en creóle, los platos y bebidas típicos de su tierra, el empleo de la medicina verde, y las ceremonias religiosas.

Por eso Exzilie, la santa marina según el sincretismo haitiano, la Santa Mercedes para los católicos y Obattalá para la religión Yorubá, deslumbra con sus encantos en cada presentación, como símbolo del poder femenino, ese que defiende Famzetwal, como parte del trabajo de enfoque de género que incluyen en la labor investigativa.

Uno de los méritos loables del proyecto Yambambó es el trabajo con las más jóvenes generaciones.

Renovación Haitiana, el grupo infantil de la comunidad, incorpora a las propuestas culturales de su repertorio, cada costumbre y hábito de sus ancestros, para que en Ciego de Ávila no mueran las raíces de la cultura haitiana.

En el presente el mayor reto del proyecto es iniciar el vínculo con la Cátedra Honorífica de Estudios Haitianos en Cuba, que recién inauguró en la Universidad Máximo Gómez Báez de la provincia.

 

 

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