Yorbis Borroto: «Quiero volver a ser campeón de Cuba»

Luego de que el equipo de béisbol más estable de la última década, Los Tigres de Ciego de Ávila, zozobrara y quedara eliminado de la fiesta de postemporada de la actual serie nacional de béisbol, se sabía que muchos de sus integrantes iban a ser escogidos para reforzar otros conjuntos.

Aunque a Yorbis Borroto Jáuregui la suerte —si es que existe— no acostumbra a acompañarle, parece haber olvidado la etap más difícil de su vida como pelotero, cuando en el 2011 lo excluyeron del mundial de Panamá, después de ganar dos guantes de oro consecutivos en eventos internacionales y en la serie nacional de ese año ser el torpedero más ofensivo (343 de averaje), además de estar entre los más defensivos, con solo nueve errores.

En el afán de echar por tierra toda conjetura, pasado más de un lustro Yorbis vuelve a sacar sus argumentos, los del terreno, con la ecuación de no darse por vencido.

«Jamás me he sentido seguro en algún equipo. Desde las categorías inferiores he tenido que ganarme el puesto. No he recibido nada en bandeja de plata. Hay peloteros que tienen mucha historia, pero no creo encontrarme entre ellos. No me considero una estrella y, mucho menos, un consagrado», me comenta casi con un pie en el ómnibus, luego de que Víctor Figueroa, director de los cocodrilos de Matanzas, lo autorizara a darse «un brinco” hasta su casa para compartir unos minutos con la familia».

Según el propio Figueroa, «Yorbis no es un jugador espectacular, pero cumple muy bien las funciones. No pasa inadvertido en los diamantes: Es inteligente, fildea la que tiene que fildear y saca el out que debe sacar y, sobre todo, es un ejemplo sobre el terreno. Es el torpedero que necesito».

Yorbis, sin faltar a la modestia guajira, confesó que estaba casi seguro de que alguien lo pediría y, para suerte fue Matanzas, un conjunto al que califica de muy batallador, que no se da nada por perdido hasta el último out del juego y con argumentos demostrados para tenerlo en cuenta.

—Te ha ido muy bien con Matanzas.

—Figueroa, a quien conozco desde hace tiempo y nos une una buena amistad, me llamó y depositó en mí toda su confianza. Ahora me toca no defraudarlo, haciéndolo lo mejor que pueda. Realmente me ha ido bien. En Matanzas nos acogieron como uno más de los suyos. No hay diferencias. Somos una gran familia.

—Se ve a un equipo sin presión, muy diferente al de otras campañas.

—Es así. Nuestro director solo reclama que hagamos bien las cosas en el terreno y no pierde tiempo en inculcarnos el team work.Te aseguro que los cocodrilos van a dar guerra. De hecho, la estamos dando.

—¿Matanzas se quitará el maleficio de encima y logrará, por fin, ganar el campeonato?

—Si le preguntas a cada uno de los integrantes, nadie dirá lo contrario. Esa es la idea: estar en la final y buscar el trono. Ya Matanzas es un equipo hecho, muy disciplinado, con juventud, experiencia y un pitcheo bastante profundo, reforzado con peloteros acostumbrados a las grandes batallas.

—Muchos comienzan a llamarlos «Cocotigres»

—Eso es bonito. El béisbol hermana a jugadores y a seguidores en los distintos estadios. Al final todos somos Cuba, aunque no olvides que en nuestras series nacional a un equipo le llaman Los Cocodrilos y a otro Los Tigres, de provincias diferentes. La identidad no puede perderse y un día volveremos a defender los colores de nuestra provincia, pero hoy me considero un cocodrilo más.

—¿Llegaste cansado. La  Intercountry Baseball League (IBL), en Canadá es muy exigente?

—No llegué tan cansado. Allá realizaba mi propia preparación, con un plan de entrenamiento que me llevé de Cuba; al regreso solo necesitaba adoptarme. Fueron varios meses fuera del país y de mi equipo. Aquella liga no es del primer nivel, pero uno se enfrenta a lanzadores de velocidad y mucho oficio. Eso obliga a exigirte al máximo. No olvides que mi equipo, las Panteras de Kitchener, quedó subcampeón de esa liga.

—¿Volverás a Canadá?

—Hasta ahora pienso regresar con las Panteras…

—¿Qué piensas de Los tigres avileños?

—Que por mucha ha sido el equipo de béisbol de mejores resultados en la historia de la pelota en la provincia; un equipo que dio muchas alegrías a sus seguidores, que espero no se sientan defraudados por no poder continuar en la segunda etapa. Es muy difícil mantenerse en la cumbre por tanto tiempo. Con un trabajo sostenido volveremos a clasificar y quién sabe si hasta discutir un campeonato, aunque prefiero no aventurarme en vaticinios.

—Personalmente, ¿qué espera Yorbis Borroto para esta temporada beisbolera?

—En primer lugar, espero ser campeón de Cuba con Matanzas. Estamos en condiciones de luchar por el cetro. Pedimos el apoyo de la afición matancera y de todos los que nos siguen en muchas provincias, porque sabemos que los cocodrilos, o cocotigres, como también nos llaman, hoy, tienen más seguidores que detractores.

 

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