Conserveros avileños en la primera línea de producción de alimentos para el pueblo

Trabajadores de la industria conservera de Ciego de Ávila se mantienen en sus puestos de labor para con sus producciones garantizar alimentos a la población en tiempos de la COVID-19.
Las dos fábricas de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Conservas de Frutas y Vegetales del territorio, ubicadas en Majagua y Florencia, molieron más de siete mil toneladas de tomate para elaborar vita nova, salsa para pizzas y tomate frito, lo cual garantiza que Cuba no importe esos productos para el consumo social y que parte de ellos se expendan al pueblo.
Noemí Iglesias Falcón, directora de la UEB, dijo a la Agencia Cubana de Noticias que las entregas del apetecido vegetal mostraron un contenido en sólidos solubles (TSS) de 4, 8 grados brix, cifra que está en el rango adecuado para calificarlo con aroma y sabor óptimos.
Carlos Froilán Cárdenas Lleó, jefe de la fábrica florenciana, precisó a la prensa que su colectivo también prepara mermelada de guayaba, dulce de fruta bomba y vegetales marinados, y muele pimientos y cebolla para luego producir salsas y pastas, todos con destino a los mercados que disponga el Consejo de Defensa Provincial.
Jorge González Armas, director de la unidad majagüense, explicó que están enfrascados, además de la elaboración de los derivados del tomate, en la de sofritos, jugos concentrados de frutas, y mermeladas de guayaba y de mango, para su venta en los diferentes consejos populares y otros sectores.
Ambos colectivos mantienen el lavado de las manos, el uso del nasobuco y la desinfección de las llantas de los carros que entran a las unidades, así como también ofrecen garantías de salario a las madres con niños y a las personas mayores de 60 años con enfermedades de riesgo que se encuentran en sus casas hasta tanto se controle la pandemia.
Pedro Manuel Díaz González, especialista en el cultivo de este vegetal en la Delegación Provincial de la Agricultura, informó a la Agencia Cubana de Noticias que fueron sembradas mil 960 hectáreas para recolectar unas 19 mil 535 toneladas, con destino a la industria.
Señaló que con un buen comportamiento en su crecimiento las variedades empleadas fueron Ergon, M2, Campechano, Pingüino, L-43, TY-53 y la Sol en una escala pequeña.
Entre las áreas tomateras que destacan en la provincia y también en el país están las ubicadas en Mamonal, perteneciente al municipio de Majagua, caracterizado por sus excelentes tierras y cultura campesina en la siembra de ese fruto, precisó Díaz González.
En esa localidad los productores asumieron la plantación de 813 hectáreas con destino a la industria y para el consumo social otras 34, que ya se cosechan, dijo el especialista.
