El liderazgo innato del delegado

Ahora que transcurren días difíciles por la situación epidemiológica que vivimos, la escasez de algunos productos y el recrudecimiento del bloqueo económico a la isla, el  papel del delegado en el seno de la sociedad se pone a tono del contexto y se adueña de los nuevos escenarios en los barrios y las comunidades.

Para Carlos Cervantes quien asume tal responsabilidad, el delegado de­be armarse de tenacidad, empuje, sensibilidad, paciencia y  la perseverancia suficientes, para desafiar los imposibles, superar obstáculos y enfrentar adversidades, a sabiendas de que co­mo recompensa ma­yor solo debe lograr la credibilidad y la confianza de su gente.

Desde  su surgimiento  la figura del delegado traslada a las autoridades competentes las necesidades, dificultades, preocupaciones y quejas que le transmiten los habitantes de la circunscripción, gestiona la solución de los problemas y promueve un grupo de acciones en respuesta a  las  demandas de los electores.

Su labor se logra encauzar si  su actividad cuenta con el apoyo y  la participación colectiva donde el grupo de trabajo comunitario, que  se involucra y  forma parte como ente activo y organizador  y movilizador de la gran mayoría.

 

Los CDR, la FMC y  especialistas de la Dirección del Ministerio del Trabajo  y Seguridad Social apoyan las acciones que se realizan en los Consejos Populares  por estos días  y  en la atención a personas vulnerables y  casos sociales.

Para Carlos Cervantes, delegado de la circunscripción ser delegado representa un compromiso mayor, que no entraña privilegios personales, sino el reconocimiento popular y el respeto moral que es servir al pueblo que lo eligió.

 

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