Inconformidad con tallas de uniformes escolares en Ciego de Ávila

Comercio y Educación en Ciego de Ávila no acaban de ponerse de acuerdo con las tallas de los uniformes escolares, pues a solo pocos días de su venta son más las inconformidades de los padres al adquirirlos que las satisfacciones.
En recorrido de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) por varios establecimientos comerciales en el territorio avileño, se apreció que las tallas pequeñas de cualquier enseñanza son insuficientes y se agotan en los primeros días de expendio.
Maricela Sánchez Guerra, madre de una adolescente que el venidero curso lectivo estará en octavo grado, manifestó a la ACN en la puerta de la tienda, que desde ahora buscará una costurera para rehacer la blusa y la falda de su hija, porque son demasiado grandes.
Yanelis Jerez Chávez, progenitora de un menor que comenzará sus estudios secundarios en la ESBU Onelio Hernández de la ciudad capital, expresó que este lunes repitió la amarga experiencia de otros años, pues siguen siendo pocas las tallas pequeñas, no solo de los uniformes amarillos sino también de los rojos de la primaria.
Con total seguridad digo que quienes se someten a las largas colas de la primera semana de venta logran adquirir lo que buscan, después cualquier gestión es por gusto, porque en los demás establecimientos el panorama es similar, argumentó Jerez Chávez.
Lellanys León Denis, dependiente de la tienda La Ilusión en el municipio cabecera, uno de los dos centros comerciales donde se expende el uniforme de la enseñanza secundaria básica en la localidad, explicó a la ACN que las quejas de los padres radica en que la demanda de las medidas pequeñas es muy superior a la que confeccionan.
Sobre el tema Reinaldo Frómeta, subdirector de Comercio en la provincia, precisó que la petición de los tamaños de los uniformes la realiza Educación y luego de conjunto concilian, y aun así, año tras año se manifiesta un número significativo de quejas relacionadas con la no correspondencia de las medidas de esas prendas con las de los estudiantes.
Sin embargo, Homero Ariosa Pérez, subdirector económico de Educación provincial, dijo que desde el 2013 hay un convenio entre su ministerio, el de Comercio Interior y el de Industrias, en el cual queda claro que ellos entregan la matrícula por niveles de enseñanzas, grado, sexo, edad y municipio.
En tanto, Comercio asume la responsabilidad de determinar la demanda por curvaturas de tallas y tipos de uniformes a través de los grupos comercializadores de productos industriales y servicios, que son los encargados de presentar a la Industria Ligera la información para elaborar los uniformes escolares, puntualizó Ariosa Pérez.
María del Carmen Viltres Hernández, directora de la Unidad Empresarial de Base Confecciones Trébol, informó a la ACN que la prioridad en los primeros cuatro meses del año fue la manufactura de 136 mil 800 unidades de esas prendas para su distribución en tiempo en los Ministerios del Comercio Interior (MINCN) y de Educación.
El no encontrar el uniforme acorde a cada estudiante y recurrir, por tanto, a las costureras, es ejemplo de cuánto falta por hacer en materia de protección al consumidor.

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