Policía en Washington refuerza la seguridad del Capitolio

La Policía de EE.UU. implementa una serie de medidas para reforzar la seguridad en el Capitolio por temor a un nuevo intento de asalto por seguidores de Trump.

La Policía de EE.UU. informó el martes que aumentará el número de sus efectivos en todo el recinto del Capitolio, debido a que sus investigadores han podido monitorear ciertas informaciones intercambiadas entre los usuarios de las redes sociales que apuntan a que los seguidores del expresidente estadounidense Donald Trump planean lanzar otro ataque el 4 de marzo contra el Congreso, situado en Washington D.C, la capital federal de la nación.

Algunos seguidores de la teoría de la conspiración QAnon creen que Trump tomará posesión de su cargo el 4 de marzo, ya que originalmente esa fecha era el día oficial para las inauguraciones presidenciales en EE.UU. hasta 1933 con la ratificación de la 20.ª Enmienda de la Carta Magna de Estados Unidos.

La reforma constitucional cambió la fecha de la investidura presidencial al 20 de enero para reducir el período de transición entre la elección y la toma de posesión del mandatario.

Ante esta posibilidad, los medios locales informaron que la Policía del Capitolio se está coordinando con la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), el Servicio Federal de Mariscales del Aire (FAMS, por sus siglas en inglés) y la Autoridad de Aeropuertos Metropolitanos de Washington (MWAA, por sus siglas en inglés) para aumentar las medidas de seguridad mientras los congresistas se mueven entre sus lugares de origen y la capital de Estados Unidos.

Sin embargo, varios funcionarios de seguridad estadounidense, consultados por los medios, han aclarado que hasta la fecha no se han encontrado señales de que grupos violentos estén preparándose para ingresar a Washington.

El pasado 6 de enero, se produjo un asalto al edificio del Capitolio por un grupo de manifestantes, que arengados por Trump, con un discurso repetitivo de denuncias de fraude electoral —ocurrido supuestamente durante el proceso de conteo de las elecciones del 3 de noviembre—, intentó impedir al Congreso ratificar al demócrata, Joe Biden, como el 46.º presidente de Estados Unidos. Un suceso que se saldó con cinco muertos y varios heridos.

Tras registrase este episodio violento a dos semanas de la ceremonia de la investidura de Biden, Washington fue tomada por las tropas estadoudneisnes y los agentes del Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés) con objetivo de garantizar la seguridad de la toma de posesión del líder demócrata.

 

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