Prisioneros de su peso

Resulta frecuente encontrar jóvenes que se exponen a dietas estrictas por presentar traumas psicosociales en referencia a su cuerpo, desarrollando una comunicación sin palabras.


Las personas con anorexia se aíslan del resto por el miedo a ser cuestionados.
Imagen tomada de El País

Estar delgados se ha convertido en una obsesión para gran parte del mundo, desarrollando múltiples complejos principalmente en la adolescencia que atentan contra su salud. Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) afectan en todo el mundo a siete de cada 1.000 mujeres y a uno de cada 1.000 hombres, convirtiéndose en la tercera enfermedad crónica más frecuente en los jóvenes tras la obesidad y el asma

“Distintas investigaciones revelan grados importantes de insatisfacción con la apariencia y el propio cuerpo entre adolescentes de ambos sexos, con porcentajes del 40 por ciento de las chicas y el 18 por ciento de los chicos”, de acuerdo con la investigación del Profesor Juan F. Plaza, de la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca, en su trabajo La difusión mediática del “anhelo de delgadez”: un análisis con perspectiva de género.

Sufrir anorexia aumenta cinco veces el riesgo de muerte, y padecer bulimia u otro tipo de desorden de conducta alimentaria (TAC) lo duplica, según un estudio realizado por investigadores de la Loughborough University, en Reino Unido, publicado en Archives of General Psychiatry.

El 5% de los pacientes atendidos son hombres. Imagen tomada de Internet

En Cuba no existe gran cantidad de personas con este padecimiento, pero está muy familiarizado con la percepción que tienen los jóvenes cubanos sobre el cuerpo y la idea imperante de que la delgadez es un medio para conseguir la aceptación social, el éxito o la felicidad.

En relación con esto, la profesora de la Facultad de Sociología de la Universidad de La Habana e investigadora del centro “Juan Marinello”, Niurka Núñez, refirió: “En los grupos con los que he trabajado, la autoimagen corporal de las muchachas por lo general es pasada de peso, aunque estén en el adecuado o incluso con ligero bajo peso. Ellas siguen patrones de delgadez como las modelos u otras compañeras que poseen una figura más esbelta”.

Al respecto, la estudiante de tercer año de Contabilidad y Finanzas en la Universidad Máximo Gómez Báez (UNICA) de Ciego de Ávila, Surenia Tamayo Lima, afirmó: “No soy de complexión delgada, pero en ocasiones me siento muy gorda al compararme con otras jóvenes que sí la poseen y creo que también tiene que ver con la percepción que tiene el resto de las personas que me ven. No pienso que vaya a debutar con anorexia, pero sé que la crítica constante de los demás puede provocar depresión”.

“En la cultura cubana resulta contradictorio porque a los muchachos les gustan las jóvenes envuelticas en carne; sin embargo, las muchachas quieren tener los huesos afuera en vez de adentro, es común ver a los jóvenes siguiendo fuertes dietas y rutinas de ejercicios”, apuntó la socióloga Núñez.

Modas y medios de comunicación

“La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria, además de un trastorno de nivel psíquico que tiene como expresión visible el cuerpo del enfermo, por tal motivo, hay que distinguir lo que pasa con el cuerpo del anoréxico o anoréxica y lo que le pasa mentalmente”, afirmó la doctora María de la Concepción Galiano Ramírez, especialista de Segundo Grado en Psiquiatría Infanto-juvenil del Hospital Pediátrico Docente del municipio capitalino de Centro Habana.

El psicólogo e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Josué Veloz Serrade, declaró sobre las causas de la enfermedad: “Una de las cosas más distendidas en los análisis sobre los trastornos de la alimentación es lo relacionado al uso de las modas, esta hipervaloración del cuerpo delgado por un determinado canon de belleza, aunque en verdad, ese manejo mediático del cuerpo a través de los medios solo se apropia de un mecanismo psíquico que ya existe”.

 

Imagen tomada de Internet

 

Las personas con este padecimiento comienzan a restringir todo tipo de alimento, incluso los líquidos.

Según el artículo Cuerpo vivido en las experiencias de mujeres con diagnóstico de anorexia y bulimia, de Andrés Felipe Marín Cortes y Mauricio Hernando Bedoya Hernández, magísteres en Psicología de las universidades de San Buenaventura y Antioquia, en Colombia, respectivamente, “las mujeres con anorexia no desean solo verse delgadas, quieren sentirse como tal, puesto que la problemática no se encuentra relacionada con la imagen que devuelve el espejo, sino con las significaciones acerca de su propio cuerpo, las respuestas de los otros significantes y el ideal corporal propuesto culturalmente”.

En la investigación antes mencionada, una paciente diagnosticada con anorexia y de la que no se conoce su nombre, declara cómo se percibe frente al espejo: “Me siento gorda y no es que uno se mire en el espejo y se vea gordo como dice la gente (…), uno se mira en el espejo y no comprende por qué tiene el cuerpo así, yo sentía que a mí se me salían gorditos”.

Sobre la imagen corporal, la investigadora del centro “Juan Marinello” y socióloga Niurka Núñez señaló: “El cuerpo se forma en la mente, esto da cuenta de la lógica representativa de la modernidad, donde la mente se encuentra separada del cuerpo. Esto podría potenciar la concepción de estas personas de que su apariencia es gorda. El trastorno de la alimentación está relacionado con la estética de la delgadez y los concursos de bellezas”.

“En un evento reciente se demostró que en los programas infantiles cubanos el 71 por ciento de los personajes son delgados, el 26 por ciento tiene un peso normal y solo el tres por ciento presenta sobrepeso, desde pequeños nos trasmiten una imagen en la que los gorditos están excluidos y eso trae consigo que el ideario colectivo crea que su apariencia no es correcta”, precisó.

Sin embargo, el psicólogo Josué Veloz explicó: “El trastorno más frecuente a partir de las modas y los medios no es la anorexia, sino la bulimia, ya que para este tipo de paciente es fundamental cómo ven otras personas su cuerpo, no como el anoréxico, que rechaza su autoimagen, por eso es un error decir que los cánones de belleza establecidos generan anoréxicos o que pueden potenciarlos, por lo general la anorexia responde a traumas psicológicos”.

Al respecto, la joven Adriana Pérez Almaguer, de 29 años residente de La Habana, refiere cómo se sentía hace unos meses: “Siempre he estado un poco obsesionada con mi peso, hace seis meses estuve muy delgadita y tenía una dieta bastante reducida. Me decían que estaba flaca, pero no me importaba, yo me sentía gorda. Ahora comencé a hacer ejercicios y aunque mi dieta no ha aumentado tanto, me siento más sana”.

Adolescencia y juventud: enfermedad femenina

“La anorexia a menudo comienza antes de la adolescencia o en la juventud, más de la mitad de los casos comienzan antes de los 20 años. Generalmente la edad de inicio es en la adolescencia temprana, alrededor de los 12 años, situándose los más afectados entre los 14 y 18 años.

“Es 10 veces más frecuente en mujeres que en hombres (90 por ciento de pacientes con trastorno de conducta alimentaria en Cuba y el mundo son del sexo femenino). Aunque en los últimos años también se reportan casos en hombres”, declaró la doctora María de la Concepción Galiano Ramírez.

El trabajo focal realizado por Niurka Núñez con sus estudiantes de Sociología le permitió determinar que en Cuba los hombres casi no corren riesgos de tener esta enfermedad ya que un poco de sobrepeso en ellos es signo de “prestigio social”, no quieren estar delgados, prefieren los músculos.

En tanto, el doctor Roberto Almaguer, sociólogo e investigador de FLACSO, refiere: “Este problema viene desde la infancia, cuando los más gordos son acosados, excluidos y el objeto de burla de los otros niños. En ese momento de la vida realmente no afecta tanto porque el papel de la familia todavía es lo más importante, los padres son los modelos referenciales, pero cuando se entra en la adolescencia, el modelo a seguir es el de los amigos, los padres quedan en un plano secundario”.

La eficacia de los tratamientos

“El curarse depende de la manera en que se entiende al anoréxico”, refiere en su tesis doctoral Anorexia y Bulimia: discursos médicos y discursos de mujeres diagnosticada, la profesora de la Universidad de Granada, María Eugenia Gil Gómez.

“Hay muchos errores en la comprensión de este tipo de trastornos, porque los puntos de atención a la salud mental se basan en el medicamento y estas personas que perdieron un ser querido, sufrieron bullying u otra cosa, al estar drogados, inhiben sus sentimientos con respecto a lo perdido, pero no se ha producido un cambio de pensamiento, y cuando no están bajo los efectos de los medicamentos vuelven a sentirse mal. Por eso las posibilidades de cura son mínimas, falta incorporar la visión del psicoanálisis al trabajo con los pacientes”.

La mayoría de las personas con este padecimiento solo van a acudir al médico obligados por sus familiares cuando sea lo suficientemente evidente por lo que hay mucho margen de error en los números. Si hubiera estadísticas reales y completas sobre los trastornos de la conducta alimentaria se podría demostrar que es un problema mucho más extendido de lo que se dice o piensa y que requiere de muchos más recursos sanitarios para paliar la situación de desprotección, abandono y puesta en riesgo a la que se ven abocadas tantas personas en una situación de gran fragilidad.

La prevalencia global de trastorno de la conducta alimentaria fue de 4,11% (5,46% de mujeres, 2,55% de hombres). Empleando los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR, la prevalencia para la anorexia nerviosa fue de 0,19%, para la bulimia nerviosa de 0,57% y para el trastorno de la conducta alimentaria no especificado de 3,34%.

En Cuba, lo más probable. es que a medida que integremos más la sobrevaloración del cuerpo existan más pacientes con trastornos alimentarios y sobre todo bulímicos. Una gran cantidad de esas personas van a ser erróneamente diagnosticadas como anoréxicas, pero lo que querrán es que su cuerpo sea deseado, entonces. pondrán su cuerpo en función de la demanda social, explicó el doctor Veloz Serrade.

 

 

Un comentario sobre “Prisioneros de su peso

  • el 12 junio, 2021 a las 12:34 am
    Permalink

    Me resultó muy instructivo, nadie tiene que medirse por su imagen corporal sino por lo que proyecta ante el mundo

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *