Respaldo avileño al 10 de octubre
El repique de las campanas del ingenio La Demajagua significó el primer día de libertad e independencia de Cuba, cuando Carlos Manuel de Céspedes libera a sus esclavos y los incita la lucha. El respaldo a este hecho no se hizo esperar en Ciego de Ávila, como en el resto del país.
A poco menos de un mes del levantamiento del Padre de la Patria, un valeroso grupo de patriotas del territorio avileño se suman a la insurrección armada por la independencia de Cuba.
En el transcurso de la Guerra de los 10 años y con el movimiento liberalista que existía entonces, el ejército colonialista español, construye en esta central provincia, una de las mayores fortificaciones en América: la Trocha Militar de Júcaro a Morón, con el propósito de impedir que el conflicto armado se extienda al occidente donde se encuentran las mayores riquezas del régimen y su sostén financiero.
A 150 años del inicio de las guerras de liberación todavía se le llama a ese lugar la Comandancia General de la Trocha.

