Nueva York y Washington. Por fin llegó el dia, pero no necesariamente el final, de las elecciones nacionales, con el empate técnico entre los dos candidatos presidenciales más cerrado en décadas, y con el control de ambas cámaras también en disputa, en lo que ambos bandos de este aún duopolio político aseguran que el destino y existencia de la democracia misma está en juego.
Trump realizó mítines en Carolina del Norte, Pensilvania y Michigan, los cuales están entre los 7 estados claves que determinarán la elección nacional, donde reiteró sus ataques contra su contrincante de “bajo IQ”, sus advertencias sobre los jóvenes transgénero, y denunciando la “invasión” de inmigrantes y amenazando a México si no hace lo que él desea para frenar el flujo migratorio.
Por su parte, la candidata demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris, dedicó todo este último dia a eventos para impulsar el voto en el estado clave de Pensilvania, el cual tiene que ganar para consolidar un triunfo a nivel nacional. Ahí fue acompañada por más estrellas, incluyendo a Oprah Winfrey, Lady Gaga y Katy Perry. Todo el enfoque final es impulsar la participación, con su campaña informando que 90 mil voluntarios de su campaña tocaron más de 3 millones de puertas en los siete estados claves el pasado fin de semana.
Ambas campañas tienen la intención de continuar animando el voto de sus bases en las últimas horas de la contienda.
Si en algo Estados Unidos supera al resto del mundo en una elección es la inundación de información y análisis electoral a tal nivel que no hay un solo detalle que no sea incorporado a intensos análisis, modelos y sondeos. Pero 24 horas antes de la elección, la conclusión es que no se sabe quién ganará, ni cómo, ni cuándo se sabrá.
En un indicio del clima de temor por posible violencia durante o después de la elección, negocios cercanos a la Casa Blanca han colocado barreras de madera sobre sus vitrinas.
La policía local dice que no tiene información confiable de que brotará la violencia, pero dada la experiencia después de las elecciones de 2020, los comerciantes se están preparando.
Entre lo que sí se sabe por ahora es que la participación, o no, de ciertos sectores será determinante tanto para el concurso presidencial como el legislativo. Observadores de la elección estarán examinando en particular la participación de estos sectores:
Mujeres. Harris, en las encuestas, tiene un amplio margen de ventaja con mujeres, y no solo porque podría ser la primera mujer presidenta de Estados Unidos, sino también porque el tema de los derechos reproductivos están al centro de su mensaje, y es uno de los flancos más débiles de la campaña de Trump y su partido.
Harris goza de una ventaja de 11 puntos contra Trump entre mujeres con intención de votar; Trump goza de una ventaja de 5 puntos entre los hombres, según el sondeo final antes de la elección de ABC News/Ipsos.
Expertos coinciden en que las mujeres podrían ser el factor más determinante en esta contienda y la votación anticipada o temprana de las mujeres ya supera por 10 puntos la de los hombres. Algunas líderes de este movimiento proclaman que “las mujeres salvaremos esta democracia”.
Latinos. Los poco más de 36 millones de latinos con derecho al voto en Estados Unidos podrían ser determinantes no sólo en los dos estados claves de suroeste, Nevada y Arizona, sino también en otros estados bisagra como Pensilvania y Georgia, particularmente si los márgenes siguen tan cerrados como se pronostica.
Una tendencia preocupante para Harris son indicacios de un deterioro en el apoyo de este sector para los demócratas. La última encuesta del New York Times/Siena registró un 52 por ciento de apoyo para Harris entre latinos frente a un sorprendente 42 por ciento para Trump; hace cuatro años el demócrata Joe Biden ganó con más del 60 por ciento de apoyo latino.
Pero el nivel de su participación definirá, como fue el caso en Nevada y Georgia hace cuatro años, que los latinos fueron claves en derrotar a Trump.
Juventud. Los jóvenes históricamente participan menos que otros segmentos del electorado por varias razones, pero como demostró su elevada participación en las campañas de Bernie Sanders -el precandidato demócrata más viejo y con el mayor apoyo de los jovenes en 2016 y antes la primera campaña de Barack Obama-, mucho depende del candidato y su mensaje.
Nueva York y Washington. Por fin llegó el dia, pero no necesariamente el final, de las elecciones nacionales, con el empate técnico entre los dos candidatos presidenciales más cerrado en décadas, y con el control de ambas cámaras también en disputa, en lo que ambos bandos de este aún duopolio político aseguran que el destino y existencia de la democracia misma está en juego.
Trump realizó mítines en Carolina del Norte, Pensilvania y Michigan, los cuales están entre los 7 estados claves que determinarán la elección nacional, donde reiteró sus ataques contra su contrincante de “bajo IQ”, sus advertencias sobre los jóvenes transgénero, y denunciando la “invasión” de inmigrantes y amenazando a México si no hace lo que él desea para frenar el flujo migratorio.
Por su parte, la candidata demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris, dedicó todo este último dia a eventos para impulsar el voto en el estado clave de Pensilvania, el cual tiene que ganar para consolidar un triunfo a nivel nacional. Ahí fue acompañada por más estrellas, incluyendo a Oprah Winfrey, Lady Gaga y Katy Perry. Todo el enfoque final es impulsar la participación, con su campaña informando que 90 mil voluntarios de su campaña tocaron más de 3 millones de puertas en los siete estados claves el pasado fin de semana.
Ambas campañas tienen la intención de continuar animando el voto de sus bases en las últimas horas de la contienda.
Si en algo Estados Unidos supera al resto del mundo en una elección es la inundación de información y análisis electoral a tal nivel que no hay un solo detalle que no sea incorporado a intensos análisis, modelos y sondeos. Pero 24 horas antes de la elección, la conclusión es que no se sabe quién ganará, ni cómo, ni cuándo se sabrá.
En un indicio del clima de temor por posible violencia durante o después de la elección, negocios cercanos a la Casa Blanca han colocado barreras de madera sobre sus vitrinas.
La policía local dice que no tiene información confiable de que brotará la violencia, pero dada la experiencia después de las elecciones de 2020, los comerciantes se están preparando.
Entre lo que sí se sabe por ahora es que la participación, o no, de ciertos sectores será determinante tanto para el concurso presidencial como el legislativo. Observadores de la elección estarán examinando en particular la participación de estos sectores:
Mujeres. Harris, en las encuestas, tiene un amplio margen de ventaja con mujeres, y no solo porque podría ser la primera mujer presidenta de Estados Unidos, sino también porque el tema de los derechos reproductivos están al centro de su mensaje, y es uno de los flancos más débiles de la campaña de Trump y su partido.
Harris goza de una ventaja de 11 puntos contra Trump entre mujeres con intención de votar; Trump goza de una ventaja de 5 puntos entre los hombres, según el sondeo final antes de la elección de ABC News/Ipsos.
Expertos coinciden en que las mujeres podrían ser el factor más determinante en esta contienda y la votación anticipada o temprana de las mujeres ya supera por 10 puntos la de los hombres. Algunas líderes de este movimiento proclaman que “las mujeres salvaremos esta democracia”.
Latinos. Los poco más de 36 millones de latinos con derecho al voto en Estados Unidos podrían ser determinantes no sólo en los dos estados claves de suroeste, Nevada y Arizona, sino también en otros estados bisagra como Pensilvania y Georgia, particularmente si los márgenes siguen tan cerrados como se pronostica.
Una tendencia preocupante para Harris son indicacios de un deterioro en el apoyo de este sector para los demócratas. La última encuesta del New York Times/Siena registró un 52 por ciento de apoyo para Harris entre latinos frente a un sorprendente 42 por ciento para Trump; hace cuatro años el demócrata Joe Biden ganó con más del 60 por ciento de apoyo latino.
Pero el nivel de su participación definirá, como fue el caso en Nevada y Georgia hace cuatro años, que los latinos fueron claves en derrotar a Trump.
Juventud. Los jóvenes históricamente participan menos que otros segmentos del electorado por varias razones, pero como demostró su elevada participación en las campañas de Bernie Sanders -el precandidato demócrata más viejo y con el mayor apoyo de los jovenes en 2016 y antes la primera campaña de Barack Obama-, mucho depende del candidato y su mensaje.
En Estados Unidos, los centros de votación han comenzado a abrir para los comicios que determinarán al próximo presidente del país. Los primeros en acudir a las urnas fueron los residentes de Dixville Notch, en Nuevo Hampshire, quienes, siguiendo una tradición desde los años 60, votan a medianoche.
En la mayoría de los estados y municipios, los centros de votación abren entre las 6 y las 8 de la mañana, aunque hay excepciones. Vermont, por ejemplo, permite que algunos votantes introduzcan sus papeletas a partir de las 5 de la mañana. Sin embargo, en algunas localidades de Nuevo Hampshire, los colegios no abren hasta las 11:00 (hora local).
Los horarios de apertura y cierre también difieren en los estados que abarcan varios husos horarios. En Indiana, Kentucky, Idaho, Dakota del Norte y Dakota del Sur, los centros de votación pueden cerrar con una hora de diferencia según el condado. Por su parte, en Oregón, donde el voto es únicamente por correo, no hay centros de votación presenciales.
Los primeros colegios electorales en cerrar estarán en la costa este, comenzando en los condados orientales de Indiana y Kentucky a las 23:00 GMT, seguidos de Georgia, Carolina del Sur, Vermont y Virginia. Para las 3:00 GMT, se espera que la mayoría de las urnas hayan cerrado en todo el país.
Hasta el momento, cerca de 80 millones de personas ya han votado de forma anticipada. Los resultados de esta elección podrían depender de los votos en Arizona, Georgia, Míchigan, Nevada, Carolina del Norte, Pensilvania y Wisconsin, considerados estados clave. Tanto Kamala Harris como Donald Trump han centrado sus esfuerzos en estos siete estados, que probablemente definirán la elección al otorgar los votos necesarios para alcanzar la mayoría de 270 en el Colegio Electoral.
Tomado de Cubadebate