Cuando el cumplimiento de los planes agrícolas satisfaga la demanda de la población, por supuesto que las exigencias pudieran ser menores. Por tanto, las siembras y producciones deben crecer mes tras mes sin la única intención de sobrepasar una estadística, cuando los mercados permanecen con inestabilidades en el abastecimiento, la calidad de los productos son cuestionables a veces y los precios siguen altos.
Palabras más, palabras menos, ese fue el discurso que defendieron José Ramón Monteagudo Ruiz, miembro del secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CCPCC) y jefe de su departamento agroalimentario, y Julio Heriberto Gómez Casanova, líder partidista provincial, durante el pleno de la organización política, efectuado en este mes de julio en Ciego de Ávila.
En esta sesión, el gobernador del territorio, Alfre Menéndez Pérez, señaló directamente que era imposible hablarle de números a los avileños si no tienen los productos en el plato. Así, también coincidía en que lo hecho seguía en deuda con la necesidad.
Sus intervenciones obedecían al valor de sostener una escalada en las plantaciones de cultivos varios luego de que, entre los 10 municipios se lograran más de 2500 hectáreas (ha) a partir del 15 de junio para conmemorar el 26 de julio, día de la rebeldía nacional.
El mayor impulso lo ofreció Baraguá por medio de la Empresa Agropecuaria La Cuba, que por sí sola consiguió sembrar unas 1005 ha de 14 cultivos en unos 36 días. Su director, Ariel Nieves Concepción, refirió que ese primer dato supone un récord histórico para la entidad y el inicio de su proceso de recuperación.
Luego de cumplir apenas al 33 por ciento la campaña de primavera en los meses de marzo y abril, La Cuba vuelve a mostrar su capacidad para revertir situaciones así, al lograr una siembra de 321 ha de plátano, su producto insignia, que se suman a las 431 existentes con anterioridad.
Al cierre del de junio, Ciego de Ávila alcanzaba las 15 617.53 ha de siembra de viandas, granos y frutales, lo cual representaba el 98 por ciento de lo planificado hasta ese mes, dijo Maury Pereira Vega, miembro del Buró Provincial del Partido.
Agregó que la proyección a inicios de esta campaña fue culminarla en agosto con 21 004.6 ha. El encargo del último mes asciende, por tanto, a 3892. Ello significó que cada municipio se tuvo que comprometer a elevar sus planes en más de 100 ha para la recta final.
En ese punto, el miembro del secretariado del CCPCC y jefe de su departamento agroalimentario, Monteagudo Ruiz, tomó la palabra nuevamente para indicar que los objetivos del territorio se debían fijar en el orden de las 30 000 ha, 5000 más respecto a lo pactado en la venidera campaña de frío.
Durante la próxima temporada, una de las metas será aumentar las disminuidas siembras de frutales que tanto identificaron al territorio, como la piña, la guayaba y el mango. De acuerdo con Yeisel Vega González, delegado provincial de la agricultura, el primer empeño será la siembra de 105 ha de piña antes de terminar el 2024.
Asimismo, en el período comprendido de septiembre a febrero se buscarán procesar 8000 toneladas de tomate, lo que tal vez parezca pretensioso, cuando últimamente se ha molido mucho menos. Sin embargo, es preciso significar que en años anteriores, en Ciego de Ávila se procesaban más de 30 000, aseguró Vega González.
Pereira Vega, en su exposición, reflejó qué condiciona rendimientos negativos en las producciones: déficits de productos biológicos y abonos orgánicos, de semillas y de combustibles. Agregó la falta de conocimiento de productores en lo que refiere a la fitotecnia integral de los cultivos, con evidencia práctica en la calidad de las siembras.
Como parte de las problemáticas que afectan el proceso, hizo énfasis en el descontrol sobre la existencia de cultivos y la inacción por parte de bases productivas, empresas, Acopio para contratar productores y en cómo, posteriormente, les realizan el pago a destiempo u ocurren mayores incidentes.
Tomado de Invasor