- Con alcance internacional, esta expo virtual es una oportunidad de cubrir otros espacios promocionales
Darién Morejón Baños fue el primero en darme la buena noticia sms de por medio. Después, Félix Zayas Sarabia me hizo partícipe del suceso. Y aunque todavía no había algo seguro, yo preconizaba que serían escogidos para ser parte de este exposición colectiva en donde, también, están Yoel Pérez Díaz y Roberto Ávila Hernández.
Investigué en la página de Facebook de la Fundación Pedro de Oraá con sus 1367 seguidores y realmente es una plataforma importante para la divulgación del arte visual y rendirle tributo a quien es un grande de las artes visuales cubana de todos los tiempos.
Su hija, Griselda de Oraá mantiene esta plataforma desde septiembre del 2020, a seis años de la partida física de Pedro; la tiene como un niña mimada para el el cultivo del arte renovador.
Amablemente, accedió a conversar con Invasor, “En cuanto al proceso de selección, quisimos hacerlo de una manera sencilla y transparente. Lo publicamos en nuestras redes sociales y los artistas interesados se fueron comunicando y los fuimos seleccionando respetando, estrictamente, el orden en que fuimos recibiendo la información necesaria para participar.
“De esta manera, todos tuvieron las mismas posibilidades de formar parte de las diferentes ediciones mensuales. En septiembre presentamos a los primeros 10 artistas, 10 más en octubre y, posteriormente, continuaremos con nuevas selecciones para noviembre y diciembre”.
Las obras que ahora forman parte de este muestrario tridimensional de los cuatro creadores avileños, sostienen una línea en común. Primero la obra, el pensamiento; después está el gusto del espectador. Por ello, Darién propuso alguna de sus tallas en madera y una parte de la serie aún en elaboración, Piélagos, que registra lo que dejan en tierra firme, aquellos que emigran.
Félix Zayas, por su parte, ya se va arriesgando en otros tópicos y con metales incrustados en la madera, nos sigue declarando sus preocupaciones sociales, el futuro, y la inmensidad de la miseria humana.
Roberto Ávila y Yoel Pérez continúan en esa tradición más ornamental de la cerámica y la escultura. Más cerca del estilo monumental de Pedro de Oraá, estos dos artistas avileños son insignes en la constancia y disciplina del orfebre, porque ambos están de lleno, en la razón del equilibrio y la arquitectura urbanística; conocen de lo bello y lo utilitario y lo ponen sobre el tapete del espectador agradecido.
Para los que aún no conocen tanto de la labor promocional adictiva de la Fundación, Griselda nos sigue argumentando, “no se trata, únicamente, de la exposición de octubre. La Exposición Virtual Artistas Invitados forma parte de una iniciativa especial por el sexto aniversario de la Fundación Pedro de Oraá y se desarrolla durante varios meses, comenzando en septiembre y presentando, cada mes, a un nuevo grupo de artistas y terminando en diciembre. Nuestro propósito es brindar un espacio de promoción y visibilidad a artistas de diferentes trayectorias, especialmente a nuevos talentos”.
La nación cubana, esa que se construye desde el arte y la cultura, se ha de sentir orgullosa cuando sus artistas visuales forman parte del catálogo expositivo de dicha Fundación.
“Cada artista cuenta con un espacio dentro de nuestra galería virtual para presentar cinco obras, acompañadas de su biografía y la información correspondiente. La participación es gratuita y nuestro objetivo principal es ofrecer promoción, visibilidad y un espacio de encuentro entre artistas y público.
“Esta labor de apoyo y promoción de nuevos artistas forma, precisamente, parte de una de las misiones de nuestra Fundación”.
Junto a otros creadores cubanos, la obra inmensa de Roberto Ávila, Yoel Pérez, Darién Morejón y Félix Zayas, es ya la mejor ventana al otro mundo; al universo de amantes del buen arte y consecuencia directa de la legitimidad y el amor por la tierra que les vio nacer.
“La posibilidad de que esta exposición llegue algún día a convertirse en una muestra física, por supuesto que es una posibilidad que nos gustaría explorar en el futuro. La decisión de comenzar de manera virtual fue, precisamente, para facilitar la participación de artistas que se encuentran en diferentes lugares y permitir que muchos más creadores pudieran tener acceso a este espacio, sin las limitaciones de distancia, traslado y otros costos que implica una exposición física.
“Una muestra presencial podría ser una continuación natural del proyecto, dependiendo de las posibilidades y condiciones futuras de la Fundación”.
Tomado de Invasor