En la céntrica calle Martí de la ciudad de Morón, donde el número 64 no es solo una nomenclatura, sino la frecuencia que lleva 20 años conectando a la Ciudad del Gallo con su propia historia, la Jornada de la Prensa Cubana encuentra este 2026 un escenario de luces y sombras.
En un país que aprende a resistir entre apagones y desabastecimientos, el telecentro municipal Morón TeVe encarna el dilema del periodismo local: contar lo que pasa con una tecnología que, desde 2006, no ha evolucionado al ritmo de la urgencia de un presente que exige inmediatez y profundidad.
El equipo de Noticias 64 libra una batalla diaria no solo contra el reloj, sino contra esa insatisfacción latente que estudios de audiencia revelan: la gente quiere menos información y más análisis, menos justificaciones y más soluciones. Este descontento revela que el gran reto de estos tiempos no es solo técnico, sino espiritual.
Entonces, volver a Martí hoy no es un gesto de efeméride, sino un acto de supervivencia profesional. El periodista cubano está llamado a ser ese «vigía de la aldea» que describió el Apóstol, pero con los pies en el barrio y la agenda en la mano. En Morón TeVe se sabe bien: el público ya no se conforma con saber qué ocurrió; ahora exige entender por qué lo que necesita sigue sin ocurrir.
Por eso, mientras se prepara el regreso de espacios de debate como Puntos sobre las íes y se diseñan nuevas parrillas para el aniversario 20 del canal, la pregunta que flota en el aire de la calle Martí es la misma que late en el resto de la isla: ¿cómo ejercer un periodismo de altura en las condiciones actuales?
La crónica de esta jornada en Ciego de Ávila es la crónica de un oficio que se niega a ser vencido por la inercia. Entre las limitaciones de transporte, que obligan a los periodistas a ser autogestivos y, al mismo tiempo, a mantener viva la ética martiana, la prensa local teje la resistencia cultural de la nación.
Porque si algo nos enseñó José Martí, es que la libertad tiene el precio de la verdad. Y en un municipio que lucha por verse reflejado en su pantalla, contar esa verdad con hondura y valentía sigue siendo, hoy más que nunca, el principal de los desafíos.