Alba es su primer nombre. Tal vez al inscribirla vislumbraban que, con el tiempo, ella pudiera irradiar los matices y tonos de la alborada para potenciar los pilares de la primera infancia.

Y así fue. Alba Eddys Jiménez García hace 32 años dedica su vida laboral a la enseñanza. Primero como maestra, después en calidad de educadora de círculos infantiles, metodóloga y jefa del departamento provincial de la primera infancia, en Ciego de Ávila.

Ahora es la directora de Amiguitos de Avilmat, una de las primeras instituciones del Ministerio de la Construcción inauguradas en el país, devenidas “jardines donde se educan y desarrollan las más preciadas y sensibles flores de la sociedad: los niños y niñas hasta los seis años de edad”, destaca el manual metodológico para la creación de casitas infantiles en Cuba.

La profe define el impacto social de la instalación como “un sueño hecho concreto, techo y ternura. No se hizo solo para los hijos de trabajadores de la empresa, también le abrimos los brazos a la comunidad”.

Argumenta que hoy atienden a 14 pequeños y detalla: “nueve hembras y cinco varones, ocho de ellos son de nuestras compañeras de labor, tres de centros de Salud y dos de Justicia, y uno del Consejo Popular donde nos encontramos”.

El segundo hogar de los pequeños es como un arcoíris. Aunque, más que la policromía, resalta la alegría en los rostros de Liam, Keila, Melissa, Milena, Matías, Lis Andrea, Enzo, Lauren, Christopher, Sofía, Meily, Josué, Natacha y Geily.

Ellos no saben, por su temprana edad, que, quienes los educan, atesoran experiencia y prestigio en la pedagogía. Sí notan sentirse bien atendidos por las educadoras Norma, Mireya y Adriana, y Yunet, auxiliar general de servicios.

Según Alba Eddys, “los padres traen los alimentos, el sector educacional garantiza la base material de estudio y la de vida corre a cargo de la empresa que, por cierto, para asegurar el exitoso inicio y desarrollo del presente curso escolar, la casita recibió un mantenimiento constructivo, una lavadora nueva, fue remodelado el huerto y restaurados los juguetes, entre otras acciones”.

Al decir de Paulino Pérez Viera, director general de la Empresa de Materiales de Construcción en Ciego de Ávila (Avilmat), “además de la supervisión a cada indicador de eficiencia, chequeamos todo lo relacionado con el bienestar laboral por ser el recurso humano el capital más importante de la empresa, y los niños la continuidad para seguir construyendo juntos un futuro más sólido, potenciar el compromiso con la mejora continua y cada eslabón de nuestra cadena de valores”.

Con esas fortalezas las actividades de la casita infantil avanzan hacia su tercer aniversario, el 29 de diciembre, con la certeza de que los Amiguitos de Avilmat quieren ser emprendedores desde ya para en el futuro ejercer una profesión o uno de los oficios en el barrio.

Tomado de Trabajadores 

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