Ramón Calvo Fariñas ha dedicado buena parte de su vida al sector eléctrico del municipio avileño de Majagua. Su laboriosidad y su ejemplo de liderazgo lo sitúan hoy como uno de los pilares fundamentales del gremio eléctrico majagüense.
Bajo el principio «Para ser liniero hay que estar dispuesto a cumplir cualquier tarea, donde sea y sin horarios», Calvo Fariñas ha permanecido más de 36 años en este sector, dejando impregnados su sabiduría y destreza en el terreno.
Con numerosas misiones en el territorio nacional y múltiples reconocimientos, este liniero ha sabido elevar el compromiso, sacrificio y disciplina de los eléctricos avileños, siempre dispuestos a brindar apoyo en cualquier rincón del país.
Así lo demostró una vez más, cuando respondió al llamado de la máxima dirección de la provincia de Ciego de Ávila para mitigar los daños en el oriente cubano tras el paso del huracán Melissa. Al frente de una brigada de cinco hombres, partió durante 38 días hacia la provincia de Holguín, con el objetivo de restablecer con rapidez el servicio eléctrico en siete de sus municipios.
Aunque confiesa lo duro que es dejar a la familia, encuentra regocijo en la satisfacción de ser útil y en devolver la electricidad a las personas damnificadas.
Al preguntarle cuál ha sido el peor escenario que le ha tocado enfrentar tras un evento climatológico, su mirada se vuelve reflexiva:
“Todos han sido complejos, ya sea por las características del lugar o por la magnitud de los daños en el sistema eléctrico. Pero trabajar en zonas montañosas fue un gran reto, no solo para mí, sino para toda la brigada. Teníamos que caminar largas distancias sin la transportación adecuada para maniobrar. Gracias al apoyo de la comunidad —hombres y mujeres que nos ayudaron a levantar postes, nos dieron agua y café, incluso nos transportaron los materiales— logramos vencer las adversidades y restablecer el servicio en el menor tiempo posible”.
El aporte de los trabajadores eléctricos majagüenses resultó decisivo en la recuperación de las redes en varias zonas de Holguín y Santiago de Cuba.
Con la disposición de servir al pueblo y un profundo sentido de humanismo y solidaridad, Ramón Calvo Fariñas mantiene el compromiso de continuar su labor en el sector eléctrico hasta los últimos días de su vida.

