• Autoridades y el proyecto Costávila reconocen que la escasez de combustible y las deudas presupuestarias frenan la recogida de desechos sólidos, mientras se confirma una campaña de higienización con la participación de toda la población

Los microvertederos que hoy salpican las esquinas de Ciego de Ávila no son producto del azar ni de la desidia exclusiva de una institución.

Así lo reconocieron las principales autoridades responsables de la higiene comunal en el municipio, quienes durante una transmisión en vivo de Invasor expusieron con crudeza las causas de un deterioro, que afecta la imagen de la ciudad y, sobre todo, la salud de sus habitantes.

Yamilé Gómez Sobrero, directora municipal de Comunales, explicó que su organismo es el máximo responsable de fiscalizar la higiene comunal, aunque hoy cuenta con apoyo del Proyecto de Desarrollo Local (PDL) Costávila y la Empresa Comcávla, encargada de la circunvalación sur.

Según Gómez Sobrero, la principal causa del deterioro actual radica en la escasez de combustible, que ha impedido sostener ciclos estables de recogida. “Cuando no se ha podido lograr una estabilidad en los ciclos de recogida de la población, se ha aumentado más el desecho”, advirtió.

A esto se suma la falta de personal para la recogida casa a casa dentro de la ciudad: el municipio dispone, únicamente, de 17 carretones, insuficientes para cubrir la demanda urbana, que requiere de hombres, caballos y carretones contratados que hoy no existen.

La directora fue enfática en un punto: aunque se lograra contratar más carretoneros, la magnitud de desechos acumulados en el suelo ya no puede resolverse con este tipo de recogida tradicional.

“Hay que buscar equipos pesados para poder recoger ese desecho que está en el suelo”, precisó, y reconoció que, tanto ella como el resto de los actores implicados, tienen plena conciencia de que estos microvertederos pueden generar enfermedades en la población.

Edelso Pérez Fleita, director comercial del PDL Costávila, aportó una mirada complementaria sobre el origen de la crisis.

El proyecto surgió en diciembre de 2025 e inició funciones en enero de 2026, como parte de una indicación nacional para que, los servicios comunales, dejaran de prestarse por unidades presupuestadas y pasaran a la gestión empresarial, con variantes según cada territorio.

En Ciego de Ávila, esa responsabilidad recayó en Costávila para todo el municipio, incluidos poblados periféricos y otros municipios.

Pérez Fleita identificó dos requisitos indispensables para el éxito del proyecto que, según explicó, no se han cumplido de forma sostenida: el combustible y el respaldo presupuestario.

El primero, porque Costávila fue concebido para operar con la misma cifra de combustible que antes recibía Comunales, un recurso que ha ido disminuyendo y que compite con necesidades igualmente vitales como el bombeo de agua, las ambulancias o las transmisiones de radio y televisión.

El segundo, porque Costávila es un ente de gestión privada cuyo único cliente es la Dirección Municipal de Comunales, dependiente del presupuesto municipal; las deudas acumuladas han impedido, en ocasiones, el pago puntual de salarios, lo que ha provocado la desvinculación de trabajadores capacitados que no siempre regresan cuando se resuelve el pago.

El directivo explicó, además, la naturaleza cíclica del problema: cuando se detiene la recogida por solo 48 horas, el volumen de desechos “crece como si fueran 15 días”, lo cual obliga a movilizar más equipos, camiones y recursos de los previstos para revertir la situación, en un círculo que se retroalimenta.

A pesar del panorama, ambos entrevistados coincidieron en que existe un compromiso activo del gobierno provincial y municipal, junto al proyecto Costávila, para buscar soluciones sostenibles —actualmente en fase de consulta y aprobación— tanto en el suministro de combustible como en el respaldo financiero.

En ese sentido, se ha convocado, por indicación del primer secretario del Partido en la provincia y del gobernador, una campaña de higienización de toda la ciudad, con el propósito de reducir a pocos días, una limpieza que, en condiciones normales, tomaría dos semanas.

Pérez Fleita subrayó que, esta campaña, no puede depender solo de las instituciones. Llamó a la población a sumarse, activamente, al señalar junto a la indisciplina de quienes vierten los desechos en cualquier esquina por comodidad, hay familias que simplemente no cuentan con lugares adecuados donde depositar la basura.

“Aquí no estamos divorciados: el gobierno por allá, el proyecto por acá. Estamos todos juntos en esto, y hay soluciones que tenemos que encontrar todos”, resumió el directivo, en referencia al carácter colectivo que, según ambas autoridades, debe tener la recuperación de la higiene comunal en Ciego de Ávila.

Tomado de Invasor 

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