El proyecto de desarrollo local «CostaÁvila Limpia» encabeza un cambio que todos ansiaban, pero que solo la unidad puede hacer realidad.
Para nadie es un secreto que nuestra ciudad pedía auxilio: enormes microvertederos habían pasado a formar parte del paisaje avileño. De allí surgió la propuesta de un Proyecto de Desarrollo Local que se encargaría de la chapea, el barrido y la recogida de residuos sólidos.
Desde el inicio, Osmany Osca Reyes, su representante, asumió el reto. Comenzó encargándose de una zona de la ciudad y, a petición del Gobernador, hoy es responsable de la sanidad de todo el municipio de Ciego de Ávila.
El proyecto cuenta con más de 180 trabajadores y el equipamiento necesario para la tarea. La recogida está organizada por consejos populares, priorizando el centro de la ciudad, que se limpiará diariamente.
La diferencia, efectivamente, tiene nombre y apellido. Nace de la urgencia compartida por vecinos y autoridades ante un problema que había llegado a su límite: la recolección irregular, los vertederos improvisados convertidos en focos de insalubridad y la sombra que esto proyectaba sobre el desarrollo de la provincia. «Ciego de Ávila lo necesitaba. No era un lujo, era una emergencia sanitaria y social», afirma Osca Reyes.