De una forma discreta, el 5 de septiembre cumplió 99 años el poblado de Florencia. En igual fecha del año 1927, la Alcaldía de Morón declaró oficialmente al lugar como Zona Urbanizada, certificando así el crecimiento y desarrollo que ya alcanzaba el asentamiento.
Bartolomé Sansó fue el principal responsable de ese título. Solicitó el nombramiento para consolidar y agregarle valor a una industria procesadora de tomate que él impulsaba y que decidió enclavar en territorio florenciano, donde no faltaba el cultivo.
Antes de que eso ocurriera, el lugar ya tomaba forma a ambos lados del recién construido ferrocarril, que se extendía desde Nuevitas hasta tierras de la provincia de Las Villas. De la estación que allí se erigió tomó Florencia su nombre definitivo.

Documento que declara a Florencia como Zona Urbanizada
Guadalupe, el barrio donde se ubicaba ojo de Agua, el nombre de la finca en la que se enclavó, o Merino, un lugar muy próximo, fueron otras opciones para bautizar a la terminal, pero la elegida fue la de la ciudad italiana cuna del Renacimiento, debido a la similitud del valle entre montañas que acoge ambos parajes, según cuenta la versión más aceptada.
Sobre el surgimiento del poblado se conversó en un pequeño encuentro desarrollado este sábado en el Museo municipal. Allí el historiador del municipio, Luis Hernández Cepero, y otros especialistas, hablaron sobre el hecho, a solo un año de celebrarse el centenario en el 2027.
Aunque no sea una fecha que tradicionalmente se evoque en el territorio, esta vez no se quiso pasar por alto y sirvió como preámbulo para una celebración más grande que se hará dentro de un año con motivo del centésimo aniversario.
Para ese entonces, además de que el pueblo luzca sus mejores galas, el deseo es crear una exposición que muestre a cada florenciano parte del crecimiento de su localidad, con objetos y documentos que plasmen los detalles de una historia que todavía se escribe.
Tomado de Invasor