El colectivo laboral de la Unidad Empresarial de Base Comercializadora, perteneciente a la Empresa Agropecuaria Arnaldo Ramírez, en el municipio avileño de Primero de Enero, trabaja mancomunadamente para garantizar, con la mayor calidad, el cumplimiento de su misión social.

Ante las dificultades que atraviesa el país con el suministro eléctrico, que afecta directamente a la entidad e impide el funcionamiento de las máquinas de secado y limpieza de los granos provenientes de las fincas productoras, los trabajadores buscan alternativas que les permitan ofrecer productos de calidad para la comercialización.

Hoy el local está a cargo de un grupo renovado y responsable con su labor. Al respecto, Álvaro Martín Delgado, jefe del colectivo, comenta: «Después de ser presentados por el director general de la empresa, nos trazamos varias metas. Lo primero fue garantizar la seguridad del local, dado el valor de la mercancía que almacenamos. También nos encargamos de reparar la zaranda y el secadero. Ante la falta de corriente, tratamos de aprovechar la energía solar y aplicamos el ciclo correspondiente, sobre todo al maíz y al frijol, hasta que estén listos para la venta o el consumo».

Los obreros no solo cumplen con su cometido, sino que van más allá.

Osmany González Ramírez, agente de seguridad y protección, nos habla al respecto: «Aquí soy custodio y garantizo la seguridad junto a otros compañeros. Además, en mis tiempos libres ayudo con la soldadura y la limpieza de las áreas. Traje mi propio equipo de soldadura, así que los días que no trabajo en mi puesto me incorporo en otras funciones».

La voluntad y el sentido de pertenencia son valores que caracterizan a este colectivo, catalogado como de vanguardia por los resultados de su labor.

 

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