La Unidad Empresarial de Base Pina 2, incubadora de la Empresa Avícola de Ciego de Ávila, dio un paso decisivo hacia la sostenibilidad con la reciente incorporación de un sistema de energía solar fotovoltaica.
Este cambio en la matriz energética no solo moderniza las instalaciones, sino que también refuerza el compromiso de la entidad con el desarrollo sostenible y la reducción de su huella ambiental.

El pasado sábado se produjo un hito esperado: el primer nacimiento de 9 mil pollos de ceba en el municipio de Ciro Redondo, lo que marca el comienzo de una nueva etapa en la producción avícola local.
El suceso no solo evidencia la mayor eficiencia operativa que permite la energía solar, sino que también demuestra el potencial de la agricultura cubana para integrar tecnologías limpias y prácticas innovadoras.

Estos pollos se destinarán a entidades estatales y no estatales, productores de alimentos y a la población en general. Esta diversificación en la distribución garantiza que los productos lleguen a diversos sectores del mercado, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y al abastecimiento del territorio.
La implementación de la energía fotovoltaica en la incubadora optimiza los costos operativos y consolida un modelo productivo más respetuoso con el medio ambiente. Más allá de la mejora en la eficiencia, esta iniciativa sienta un precedente para el uso de fuentes renovables en el sector agropecuario cubano.

Con este avance, la UEB Pina 2 no solo celebra el nacimiento de los pollos, sino el de una nueva visión energética para el campo avileño. Se abre así una ventana de oportunidades para fortalecer la economía local y asegurar el acceso a alimentos frescos y de calidad, demostrando que producción y sostenibilidad pueden caminar juntas.