El Parque de la Ciudad, o La Turbina, como casi todo el mundo lo conoce en Ciego de Ávila, ha sido, por décadas, un escenario de esparcimiento, tardes infantiles, caminatas familiares y el encuentro entre los jóvenes.
Sin embargo, bajo la sombra de sus árboles y en las orillas de su espejo de agua, yace un ecosistema que rara vez miramos con detenimiento.
Este espacio de ocio es un refugio de biodiversidad que coexiste, a duras penas, con el paso del tiempo y la mano del hombre. Los jardines y sus rincones más profundos, albergan una flora y fauna que merecen ser observadas, estudiadas y, sobre todo, protegidas.
Lamentablemente, el abandono empieza a ganar terreno en sus áreas y el otrora límpido lago hoy es dominado por la malangueta. Esta planta acuática, científicamente, conocida como Eichhornia crassipes, ha colonizado gran parte de la superficie, generando un manto vegetal que, sumado a los desechos humanos, compromete la salud de un ecosistema que esperemos se resista a extinguirse.
La naturaleza es resiliente, pero necesita de nuestro cuidado. Les invitamos a hacer un alto, a dejar por un momento los afanes cotidianos y a sumergirse en este fotorreportaje.
Miremos más allá del óxido y la hierba crecida; descubramos la vida, el color y la magia que aún respira en cada rincón de nuestro Parque de la Ciudad.

Las flores crean un estallido de color en medio de la naturaleza, engalanando la vegetación del parque

La garza blanca (Ardea alba) es una de las visitantes más frecuentes del lago, siempre en busca de un pequeño pez o algún anfibio

Entre la maleza y los pastizales, una flor de la familia de las onagráceas (Ludwigia spp.) emerge acompañada de una mariquita, recordándonos que la vida siempre encuentra su lugar para florecer

El lagartijo de cabeza azul (Anolis allisoni) exhibe su colorido inconfundible mientras se aferra a la corteza de un tronco

Pequeñas mariposas se posan sobre flores silvestres, escoltadas por brotes pertenecientes a la familia de las acantáceas

El saltamontes, (Schistocerca sp.) conocido micro habitante de la «turbina», demuestra que la vida salvaje se extiende hasta el más mínimo rincón del parque

Los garrapateros (Crotophaga ani) suelen descansar en las ramas de los framboyanes

El diminuto zunzún (Chlorostilbon ricordii), uno de los colibríes más emblemáticos de Cuba, fue captado en pleno vuelo extrayendo el néctar de una flor tubular. La magia de la polinización ocurrió en tiempo real ante el lente

La malangueta o jacinto de agua (Eichhornia crassipes) ha cubierto la superficie del lago. Entre sus raíces y hojas, los desechos humanos flotan, evidenciando la falta de cuidado ambiental
Tomado de Invasor