- Más de veinte artistas avileños de la ACAA exponen artesanía utilitaria con su motivaciones para la infancia
Chiquita se queda la galería Raúl Martínez de Ciego de Ávila cada año cuando se inaugura, como parte de la programación de verano y con la mira en los niños, el salón Motivos infantiles.
En esta edición número VIII, la filial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas acopla disímiles maneras de emplear elementos naturales y artificiales para conformar una obra que además de estética es útil.

Así destacan las misceláneas y orfebrerías del ingenio de Víctor Rafael Blanco Montaño con su mundo fantasioso y a la vez realista, al tomar objetos de la cotidianidad como cucharas, artefactos en desuso, tubos y alambres, para conformar bicicletas, motos y ciclistas. De una manera sublime, como si el metal decidiera sacrificarse para el nacimiento de tales obras. Como si supiera que la transfiguración, cual crisálida, lo hará volverse mucho más hermoso; mucho más valioso.
El apartado de las maderas también tiene aristas alabadas por el público infantil. Y asimismo, la juguetería en este material ha sido lo más amasado, preferido, por nuestros infantes. Resulta que cuando un objeto artesanal alcanza la vida propia, se vuelve parte de la mano, del cuerpo y, por lo mismo, de la felicidad y goce de los “peques”.

Vale la pena apreciar los dos pescados en madera de Félix Zayas Sarabia, un joven escultor que merece toda la atención de los medios especializados, por su discurso conceptual y su manera de afrontar el material con que constituirá un objeto útil y bello. Dos pescados con fisonomía infantil, ojos grandes, y salientes en el cuerpo para colgar ropa o gorras.
Alcanzando un nivel de maestría que va más allá de lo tradicional, la sección de textiles y muñequería logra no solo darle colorido y un plus de belleza al salón, sino que, además, colma de verdaderos motivos infantiles este muestrario que hubiese sido de las delicias de Eliseo Diego.

Vestidos tradicionales, otros con los símbolos patrios; ropa para salir al teatro, o a un parque de diversiones; ropas para cada uno de los días de la semana y para todas las estaciones, con sus respectivas carteras y otros aditamentos, forman parte de este muestrario de ingenio y buen gusto.
Personajes mitológicos, del universo infantil tanto cubano —Elpidio Valdés, María Silvia y el Capitán Plim—, y universales como Stitch, Pinocho y otros, no podían faltar en un convite de manualidades y ensoñaciones como lo es un salón que ya tiene su propio vuelo y que quizás ya va necesitando ser competitivo para elevar a lo sublime su categoría.

Por el momento, no lo necesita, es cierto. Pero también es cierto que cuanto más alicientes, la motivación llega a muchos rincones y almas; aunque este redactor no sabría dónde poner más obras en esta galería que ya se va quedando chiquita ante tantos motivos infantiles como los artesanos tienen.
Tomado de Invasor