Los centros de investigación, como el Centro de Ingeniería Ambiental (CIBA) y el Centro de Ecosistemas Costeros (CIEC), desempeñan un papel crucial en el avance del conocimiento y la sostenibilidad tanto en la provincia como en el país.
A través de diversos proyectos internacionales, estas instituciones abordan complejos desafíos ambientales y promueven prácticas que contribuyen al bienestar de las comunidades y a la conservación de los recursos naturales.

El CIBA se enfoca en la investigación y el desarrollo de soluciones innovadoras para problemas ambientales vinculados con la ingeniería. Sus proyectos abarcan desde el tratamiento de aguas residuales hasta la gestión de residuos sólidos, siempre con un enfoque en la sostenibilidad y la protección del medio ambiente.
Mediante colaboraciones con universidades, gobiernos y organizaciones no gubernamentales, el CIBA implementa tecnologías avanzadas y prácticas orientadas a minimizar el impacto ambiental y mejorar la calidad de vida de las poblaciones locales.

Por su parte, el Centro de Ecosistemas Costeros se especializa en el estudio y la conservación de los ecosistemas marinos y costeros. Este centro realiza investigaciones sobre biodiversidad, salud de los océanos e impacto del cambio climático en las costas.
Sus proyectos incluyen la restauración de hábitats, la protección de especies en peligro de extinción y la promoción de prácticas de pesca sostenible. Además, trabaja en la sensibilización y educación ambiental, involucrando a las comunidades locales en la conservación de sus recursos naturales.

Raúl Gómez Fernández, investigador del Centro de Ecosistemas Costeros, declaró a este medio que se trabaja en la provincia de forma conjunta con la delegación provincial en el proyecto Mi Costa.
Explicó que esta iniciativa está muy relacionada con varios ecosistemas de distintas provincias del país, debido a la situación actual de los ecosistemas costeros. En este caso —señaló— los manglares y los humedales juegan un papel muy importante en lo que respecta a la economía del agua en Ciego de Ávila, aunque a menudo se les perciba como zonas de difícil acceso.

Por otra parte, el investigador se refirió a los proyectos vinculados con la Tarea Vida, que también avanzan en Ciego de Ávila, y enfatizó que el agua es el recurso más importante para la provincia: «Nosotros somos el segundo acuífero más importante del país, después de La Habana-Matanzas. El agua debe ser el elemento fundamental que trabajemos y debemos proteger». Asimismo, mencionó que existen otros proyectos dentro de los programas nacionales, sectoriales y territoriales, en los cuales la provincia tiene varias iniciativas.
«En nuestra provincia, desde el punto de vista de la ciencia, funcionan programas de medio ambiente, turismo, salud y ciencias sociales. Es decir, todos esos programas cuentan con proyectos que trabajan a la par de las investigaciones relacionadas con el entorno social y ambiental de nuestro territorio», acotó Gómez Fernández.

El trabajo realizado por el CIBA y el Centro de Ecosistemas Costeros resulta fundamental para promover un desarrollo sostenible en la provincia y el país. A través de sus investigaciones y proyectos internacionales, estos centros no solo generan conocimiento valioso, sino que también fomentan una cultura de responsabilidad ambiental y participación comunitaria, esencial para enfrentar los desafíos del futuro.
