Como parte de la campaña nacional «Contra las drogas se gana», se desarrolló un barrio debate para la prevención y el enfrentamiento a este flagelo en el consejo popular de Majagua, ubicado a unos 25 kilómetros de la ciudad de Ciego de Ávila.
Al encuentro, que tiene el objetivo de prevenir, educar y controlar el tráfico y consumo de sustancias ilícitas en la población, asistieron miembros de la Fiscalía General de la República y especialistas del Departamento de Salud Mental de la provincia, quienes expusieron testimonios y alertas sobre los riesgos del consumo de drogas y las consecuencias penales asociadas.
María Victoria Sifontes Ayup, fiscal jefa provincial, explicó que el consumo de drogas es un fenómeno que se está manifestando en la población, tanto en jóvenes como en adolescentes. Es por ello que realizan este tipo de acciones en toda la geografía avileña, con el propósito de que llegue a las familias el peligro que constituye este flagelo. Y lo hacen de una forma sencilla, didáctica y con ejemplos concretos para que el pueblo entienda el por qué del «no a las drogas».
En otro momento, el Ms.C. Danis Rodríguez Ceballos, psicólogo y especialista en Salud Mental, dijo a los presentes que la mejor manera de enfrentar este flagelo es evitar el inicio en el consumo, pues una sola exposición puede generar dependencia. Asimismo, hizo un llamado a las familias para fortalecer la prevención comunitaria.
«La prevención tiene que volverse un fenómeno real; un fenómeno que se impulse incluso desde el hogar. Muchas veces el consumidor del ‘papelito’ o el ‘químico’ tenía el vicio de fumar, y luego incorporó la sustancia a este hábito».
Y agregó: «Es en la casa donde los jóvenes aprenden a fumar; cuando los padres le dicen a sus hijos: ‘enciéndeme el cigarrillo’ o ‘búscame una caja de cigarros en la esquina’; e incluso cuando fuman frente a ellos y no se dan cuenta de que el humo que inhalan los más jóvenes les entrena el sistema para hacerlos luego adictos a la nicotina».
La campaña nacional, liderada por el Gobierno, se consolida como una estrategia integral de seguridad basada en la política de tolerancia cero, y establece sanciones severas para la tenencia, distribución y comercialización de estupefacientes.
Al barrio debate asistieron, además, las máximas autoridades del Partido Comunista de Cuba (PCC) y el Gobierno del territorio, organizaciones de masas, el Ministerio del Interior, entre otros organismos.
Bajo la premisa de que «Contra las drogas se gana» protegiendo la vida y la seguridad de la población, Cuba impulsa campañas comunitarias y programas de salud orientados a la rehabilitación y reinserción de las personas afectadas.